Todo sobre los carbones

Los carbones constituyen el combustible fósil más abundante en la Tierra. Es un combustible químico sedimentario que resulta de la alta compresión de los residuos de las plantas. Contiene la energía almacenada en las plantas vivas por la fotosíntesis. Cuando el carbón se quema, libera la energía que se almacenó en las plantas hace muchos millones de años.

En un ambiente de pantano o turbera, donde la saturación del medio ambiente por agua es persistente, los restos de vegetales muertos se acumulan con una rapidez mayor que la de la destrucción de estos restos por las bacterias y otros agentes descomponedores. La actividad bacteriana descompone las moléculas de hidratos de carbono en dióxido de carbono y agua. La descomposición es sólo parcial porque en el agua estancada la falta de oxígeno y los ácidos orgánicos formados en el proceso de descomposición inhiben la actividad bacteriana. El producto final de este ambiente es la turba, material fibroso, donde es perfectamente visible la estructura vegetal, de color marrón o negra. Los pantanos de agua dulce que contienen los depósitos de turba abundan en las zonas terrestres que han estado sujetas a la glaciación. La turba de estas fue muy utilizada como combustible de bajo contenido calórico.

Los lignitos fibrosos tienen el aspecto de turba gruesa, en la que los fragmentos de madera son aún reconocibles. El lignito compacto sin ninguna estructura visible a simple vista se distingue de la hulla y otros carbones por el trazo marrón y el negro que sale cuando es raspado en una tarjeta o en una placa de porcelana no pulida. Los lignitos son abundantes en los terrenos cretácicos y terciarios. Constituyen cerca de la mitad de las reservas mundiales de carbón.

La hulla es un carbón compacto, negro, constituido por residuos de madera, de esporas, de hojas y de una mermelada de materia vegetal sin estructura definida que ha experimentado una maceración. Las esporas y las hojas conservan la capa de cutina que los recubría. Si observamos un bloque de hulla cortado perpendicularmente en capas, se pueden distinguir tres tipos de materia carbonosa.

Tipos de materia

– una zona mate y deleznable, que ensucia los dedos, dispuesta en lechos poco gruesos (de 1 a 5 mm), formada por madera carbonizada, fibras de 1 a 2 mm, recordando el carbón vegetal;

– una zona con fractura granular, dura, mate, que no ensucia los dedos. Está constituida por una antigua mermelada con unos pequeños esporas. Forma a veces camas gruesos;

– una zona brillante que nunca se presenta dividida en camas.

La hulla enciende la llama de una vela ardiendo con menos humo que el lignito. Por destilación, origina gases combustibles, amoníaco y el alquitrán, convirtiéndose en el coque.

La antracita es el carbón compacto brillante, con fractura concoidal, que no ensucia los dedos. Es un carbón pobre en volátiles. Observado al microscopio, se muestra constituido por desechos profundamente modificados en el seno de una mermelada («materia intersticial») muy abundante. No enciende la llama de una vela. Arde difícilmente, sin llama, sin humo y sin olor.