LA CÍTARA INSTRUMENTO MUSICAL ANTIGUO Y DIVINO

La cítara es un instrumento de cuerda  antiguo, perteneciente a la familia de los instrumentos de cuerda pulsada.

Emplea cuerdas comprensivas a lo largo de un largo cuello y una calabaza de resonancia hueca para generar un sonido riquísimo al oído con una resonancia armónica compleja.

Empleado predominantemente en el clásico Hindustani, la cítara fue ubicuo en la música clásica de Hindustani desde la Edad Media. Este instrumento se usa en todo el subcontinente indio.

LA CÍTARA A LO LARGO DE LA HISTORIA

La cítara india se deriva de los laúdes de cuello largo de Asia occidental y de la familia veena de los instrumentos de música hindúes. Su nombre procede del persa «setar», 3 cuerdas. Los instrumentos de Asia central y occidental circularon en el subcontinente de Asia meridional, desde por lo menos el siglo 12, y algunos fueron posteriormente modificados y amoldados a los usos indios.

citara

Los instrumentos de este nombre están actualmente en Irán a ir y Asia central, pero el de Asia Central o sitar persa y la cítara de la India solo son similares en el nombre. La cítara es hoy día uno de los primordiales instrumentos de concierto de la música Hindustani (tradicional de norte de India) La cítara asimismo es un instrumento de cuerda que se mantiene sobre las rodillas o bien en una mesa y que se puntea.

Ciertas cuerdas pueden ser pisadas (como en la guitarra actual) y otras tienen altura fija que son usadas para acompañamiento.

También es un instrumento folclórico de Centroeuropa. El tema fílmico de El tercer hombre, compuesto y también interpretado por Anton Karas, es una de las composiciones escritas originalmente para cítara más conocidas de todos y cada uno de los tiempos.

Originalmente puede haber sido inventado en India, donde todavía se conoce con el nombre de sitâr, con un largo mástil y un número variable de cuerdas.

La historia nos ha legado el nombre de múltiples citaristas, que ganaron diferentes certámenes como Frinis de Mitilene, Terpno y Menécrates . Mas no solo han pasado a la historia citaristas insignes, sino más bien asimismo algún apasionado a dicho instrumento como Nerón.

Merced al escritor romano Suetonio sabemos que Nerón era un enorme amante de la cítara y que agasajaba a sus convidados con sus cantos, considerados por él melódicos y armónicos, si bien la opinión de los receptores, la mayor parte de las veces, no coincidía con la del emperador.