SETAS

Actualmente disponemos de setas todo el año, un privilegio para los amantes de los hongos, entre invernaderos e importaciones de otros países tenemos este alimento a mano y son ideales para realizar las recetas más deliciosas.

El champiñón o el Níscalo (Rovellons en Cataluña) son los más consumidos por su sabor y propiedades: abundancia, su carne dura de calidad y su suave sabor. Las shiitake típicas de Japón, China y Corea, tienen el cuerpo blando y oscuro y tiene sin embargo, un sabor fuerte.

Se pueden cocinar de miles de formas, asadas, fritas, con arroz… ¡ah, y casi no tienen calorías!

Para limpiarlas necesitamos un cuchillo pelador o mondador, con el raspamos la tierra, el consejo es no pelar el tronco ni el cuerpo, o se corta o se raspa, con un cepillo o un pincel de silicona limpiamos la parte del sombrero y las láminas con un paño húmedo, se limpia toda la seta. Es la forma de limpieza recomendada por chefs para disfrutar de todo su sabor, aunque reconozco que si tengo prisa corto y lavo bajo el grifo con cuidadito, la vida moderna no deja mucho tiempo, pero las setas pierden aroma y absorben mucho el agua haciéndolo de esa forma, si no hay más remedio, lavar y secar con un paño limpio seguidamente.

Si utiliza las setas para guisos, revoltijos, asados, su corte será más grueso, utilice un cuchillo tipo chef o Santoku, si la seta es para consumo en crudo córtelo en láminas finas.

Por último consérvelas en la nevera, tapadas con un paño húmedo, así aguantarán mucho más.